Armonía entre confort y naturaleza
Vivir intensamente, Forêt

Micelio, el material de construcción del futuro

Micelio, el material de construcción del futuro producido por hongos y biodegradable

Cemento, madera, acero, ladrillo, vidrio, mármol… Si hablamos de materiales de construcción, la lista siempre será muy extensa. Actualmente existe un material que también podemos incluir, amigable con el entorno y la naturaleza, por extraño que parezca: el micelio, que no es otra cosa que la raíz de los hongos.

¿Qué es el micelio?

El micelio es un tejido orgánico de aspecto un tanto lanudo, que puede ser de color blanco o beige, y que está compuesto por filamentos muy delgados llamados hifas. El conjunto de hifas forman el micelio, que crece debajo de la superficie y comprende la parte vegetativa de la seta, y está encargado de su nutrición y crecimiento.

Aunque los hongos tienen diferentes aplicaciones en la vida y están presentes en muchos aspectos, es sorprendente darnos cuenta de cómo su existencia también representa un aporte a la arquitectura y sector inmobiliario del futuro, mediante la sostenibilidad y el cuidado ambiental.

¿Dónde se fabrica el micelio?

Argentina es un claro ejemplo de estas iniciativas, gracias al “Refugio Fúngico”, ubicado en la turística localidad de Bariloche, cuya estructura de elementos similares al ladrillo fue generada a partir de un biomaterial producido a base de micelio.

Nuestro país no es ajeno a la “micología”, es decir, la rama de la biología que estudia los hongos y —en el caso de Nelson Dueñas, creador de la empresa MycoMakers— sus posibles aplicaciones más allá de esta ciencia, como la creación de “micomateriales”.

“Los hongos son muy buenos a nivel de construcción”, explica Dueñas. Ellos trabajan con Ganoderma lucidum, una variedad que crece a partir de un micelio rígido y fuerte pero muy liviano, lo cual es beneficioso para estos propósitos. Además es versátil y con capacidad de expandirse, por lo que es ideal para obtener micomateriales.

Propiedades del micelio

Dueñas dice que una de las propiedades del micelio es que puede moldearse como si fuera yeso, por lo que él y sus compañeros empezaron a experimentar con otro tipo de creaciones, como sillas y mesas.

Pero los micomateriales también se pueden aplicar en el campo del diseño, como lo han hecho Fátima Arregui y Andrés Nuñez, de Mush.bio, un estudio quiteño que se enfoca en investigar, desarrollar y construir productos biotecnológicos libres de huella de carbono, resistentes y 100% orgánicos.

Los paneles producidos para su colección Voronoi son modulares hechos a partir de micelio, que se obtienen a través de diseño paramétrico y fabricación digital. Cada panel tiene un diseño diferente, inspirado en los Andes, sus valles y sus cordilleras. Fátima indica que la utilización del micelio como elemento en las construcciones brinda algunas ventajas como aislamiento acústico y regulación térmica y estas son características muy apreciables.

Otras aplicaciones

El micelio también puede tener otras aplicaciones, Andrés Nuñez explica que podría utilizarse como aislante para reemplazar las espumas de poliuretano, un material de plástico que se junta a la madera o el cemento para crear estructuras “tipo sándwich”.

Además, el micelio es cultivable, se puede generar en laboratorios verticales y favorecer a la lucha en contra de las industrias extractivas. Todo esto convierte a este material en un aliado de las estrategias medioambientales en el mundo de la construcción.

¿Quieres saber más sobre construcción sostenible? Conoce acerca de los diseños biofílicos que mezclan arquitectura, naturaleza y mejoran la calidad de vida de las personas.