Armonía entre confort y naturaleza
Vivir intensamente, Forêt

Toldos Vegetales, jardines colgantes que refrescan la ciudad

En los últimos años la ciudad de Valladolid en España, se ha convertido en un referente para la arquitectura ecológica, ¿el motivo? La construcción de lo que denominan Toldos Vegetales, que no es otra cosa que el desarrollo de un proyecto que plantea adornar calles y bulevares con lonas que contienen plantas literalmente en el aire.

Y como una de las maravillas del mundo antiguo, Los Jardines Colgantes de Babilonia, que ofrecían a aquella ciudad: Grandeza, hermosura y esplendor; este proyecto desarrollado por la empresa española Singular Green, busca no solo crear espacios de adornen la metrópoli, sino que además brinden soluciones ecoamigables.

“La finalidad de estas intervenciones era mitigar los efectos del cambio climático, mejorar la calidad del aire y la gestión del agua, así como aumentar la sostenibilidad de la ciudad” cita la página web de la empresa.

Green Shades, que es el nombre original de los toldos, forma parte de un proyecto denominado Urban GreenUp, que tuvo sus inicios en 2017 y según sus creadores, el proyecto finalizó en 2020 y aunque se realizaron diferentes obras en ciudades europeas como Liverpool y Esmirna, los Toldos Vegetales de la calle Santa María en Valladolid, han capturado una mayor atención.

Esto se debe a que las velas tensadas con vegetación, no solo están compuestas por un toldo vegetal textil de cuatro metros de lado de forma triangular, sino que también están dotadas con semillas seleccionadas específicamente para el clima de esa ciudad, aunado al hecho de que ocupan una extensión aproximada de 201 metros.

“La composición y las especies vegetales seleccionadas están optimizadas para la absorción de NOX y CO2, contribuyendo a la mejora de la calidad del aire en nuestras ciudades”.

Además, los toldos también permiten reducir la temperatura tanto en su entorno como bajo la cubierta, debido a un proceso denominado evapotranspiración producida por el mismo sistema, lo que significa que las velas actúan como aires acondicionados vegetales con una potencia de enfriamiento 112 frigorías/m 2.

“Los toldos se sostienen mediante un sistema de cables tensores y placas de acero inoxidable. Dichas placas van ancladas a cada una de las fachadas de la calle” señala el portal web de la empresa, indicando además que para dicho proyecto se elaboró un protocolo junto a los bomberos de la localidad para un desmontado fácil en caso de emergencia.

Otro aspecto que caracteriza a esta obra es su sistema de riego, ya que a lo largo de la estructura se encuentran las tuberías de abastecimiento y retorno de agua, así como los cables eléctricos. Cabe destacar que cada toldo vegetal está provisto de dos tuberías de goteo que constituyen los terminales del sistema de riego. Y según sus creadores, la instalación es relativamente sencilla ya que la idea es que puedan adornar las calles donde el contacto con la naturaleza es escaso.