Armonía entre confort y naturaleza
Vivir intensamente, Forêt

El cambio del concepto habitacional en la era post-pandemia

El cambio del concepto habitacional en la era post-pandemia

 

Home office - Mujer teletrabajando en su casa

Luego de pasar más de ocho horas en nuestros lugares de trabajo, la pandemia nos empujó a pasar días y semanas enteras encerrados en las casas. Cuando muchos no tenían en sus hogares un lugar destinado para el trabajo, como por ejemplo un estudio, la cuarentena nos forzó a que armemos una oficina en casa, así sea de manera improvisada.

Varios pudieron entender de que la vivienda, muchas veces pequeña, calurosa o muy fría, pensada más como lugar de paso —donde se dormía, se comía y estábamos poco tiempo entre jornada laboral y jornada laboral— debía ser mucho más que eso. La pandemia, entonces, reconfiguró nuestra manera de habitar los espacios y de alguna forma, conceptos arquitectónicos que se van abriendo paso en el presente.

Incluso ahora, cuando ya han pasado más de dos años del primer confinamiento, muchas empresas optaron por mantenerse en modalidad de teletrabajo ya sea de manera total o parcial. Esto impulsa a las personas a buscar maneras de “humanizar” los espacios para volverlos más cómodos, habitables e idóneos para largas jornadas laborales.

Así lo explica el arquitecto y sociólogo español, José María Ezquiaga, quien dice que todo esto se constituye en un inmenso desafío para viviendas y departamentos poco espaciosos y mal iluminados, que son producto de la especulación inmobiliaria en América Latina. Para que el teletrabajo funcione, la vivienda debe ser compatible con la vida de oficina en el lugar donde se hace vida de hogar.

Compartiendo el espacio como nunca antes

Otro concepto importante en el análisis de esta situación es la proxémica, es decir, la distancia entre las personas en un contexto determinado y cómo esto afecta la vida. “Parece que ahora hay que agregar otro elemento a la discusión sobre la proxémica y es el de las pandemias y cómo afectan la proximidad entre las personas”, expresó Carlos Chacón, docente e investigador de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo del Tecnológico de Costa Rica.

La arquitecta Adriana Moreno, integrante de Estudio Pieza Arquitectura en Quito, sostiene que antes de la pandemia había mucho enfoque en el espacio público que, a raíz de la pandemia, se volvió inhabitable. “Entonces volcamos toda la atención a otros espacios como las viviendas. Y ahí nos dimos cuenta de las diferentes falencias y hubo este llamado de atención para enfocarse más en el habitar, que estaba subdesarrollado”, explica.

Un cambio en la percepción del ubicación

En este momento arquitectónico post-pandémico al momento de construir y de adquirir viviendas, actualmente se consideran tendencias como la biofilia, pero también la inclusión de espacios abiertos, iluminados, con mucha ventilación y una correcta climatización, así como zonas compartidas que tengan correctamente delimitados los espacios.

De esta manera, “los consumidores preferirán residencias en las cuales puedan contar con espacios de trabajo confortables, adecuados y conectados”. Esto es lo que indica el informe «Impacto del Covid-19 en el mercado inmobiliario», publicado por la consultora financiera Deloitte.

Es evidente entonces que a raíz de la pandemia, se están produciendo cambios en el tipo o la localización de la vivienda que se busca adquirir. De acuerdo al boletín «El impacto de la crisis sanitaria del Covid-19 sobre el mercado de la vivienda», publicado en febrero del 2021 por el Banco de España, las compraventas de vivienda nueva han mostrado una mayor fortaleza que las de segunda mano desde el pasado verano, porque las primeras son el resultado de decisiones comprometidas con anterioridad a la pandemia.

A su vez, la mayor presencia en el hogar por los confinamientos y el aumento del teletrabajo han propiciado una mayor preferencia de las familias por viviendas unifamiliares, de mayor tamaño o fuera de los grandes núcleos urbanos.

Moreno explica las ventajas de los balcones y ventanales, por ejemplo, y cómo estos marcan una diferencia importante al momento de involucrar a los espacios abiertos en construcciones. “Los balcones verdes, implementados por el edificio de oficinas Corporativo 194 está en medio de la ciudad, pero con naturaleza en el balcón. Da la oportunidad de tener salida a un lugar verde, descansar un momento, tomar algo, distraerse. Espacios así permiten conectar con esas necesidades que más que ser algo decorativo son algo humano”, dice.

Otras opciones para adecuar nuestra vivienda

Pero, ¿Qué hacer cuando no podemos acceder a balcones, ventanales o espacios abiertos en el lugar donde habitamos? Entonces separar los ambientes puede ser una solución cuando se habita y se labora en el mismo lugar.

“Es importante que nuestro espacio de trabajo no esté vinculado al espacio de descanso, ni al recreativo, ni al lugar de comer, etc. Tener los espacios mezclados no permite descansar adecuadamente o desconectarse de una cosa para pasar a otra”, dice Moreno.

En caso de que nuestro escritorio esté en el mismo lugar donde dormimos porque habitamos en un espacio pequeño, una recomendación es que esté a nuestras espaldas, para que nuestro cerebro pueda hacer algún tipo de diferenciación espacial. “Con el teletrabajo tendemos a ser más informales con todo esto y hacer todo en el mismo lugar. De ahí la importancia de delimitar los lugares y los subespacios, que se entienda que cada uno tiene su propósito”, explica.

Tendencias en el mercado actual 

Sin duda, los cambios producidos por la pandemia brindan nuevas oportunidades de diversificación o crecimiento a la arquitectura actual, como un nuevo enfoque en el desarrollo de viviendas que cuenten con estos espacios, de cara a los tiempos postcovid.

La Asociación de promotores inmobiliarios de vivienda en Ecuador (APIVE) informó que cerró el 2021 con una importante recuperación en el acceso a vivienda, con una proyección del 18% respecto a 2020. Sin embargo, en lo que va del año, las cifras no han sido alentadoras, pues el sector inmobiliario ha encontrado dificultades para mantener la reactivación interanual del 18% con la que cerró el 2021.

La tendencia en cuanto a la percepción de comodidad está cambiando, y las personas se están inclinando más hacia un concepto que mejore la calidad de vida de las personas y a la vez sea amigable con el medio ambiente. Un ejemplo de ello son las construcciones biofílicas. Conoce aquí más al respecto.